Cada mañana, antes de tu primer café, Cicero te deja el reporte regulatorio de tu sector: qué se ha movido, de qué fuente, quién está detrás y qué deberías hacer. Revisado por expertos en asuntos públicos.
Cambia un reglamento, se presenta una iniciativa, un regulador abre una consulta. Y la factura la paga tu empresa, haya estado en esa conversación o no. Durante décadas, enterarse a tiempo fue cosa de quien podía pagar equipo interno, despacho y horas.
Cicero pone ese trabajo al alcance de cualquier empresa de un sector regulado: un motor que vigila, un segundo modelo que verifica y un equipo de expertos que convierte información en una decisión.
Un actor mueve ficha: una posición, un informe, una declaración.
El regulador abre el expediente. Es cuando todavía se puede influir.
Enmiendas, comparecencias, dictámenes. El mapa de actores cambia cada semana.
Se vota. Lo que no se cambió antes, ya no se cambia.
Sale en el boletín. Aquí es donde empieza a pagar la empresa que no vio venir nada.
Qué se ha movido, de qué fuente, en qué fase está y qué plazo abre. Cada afirmación enlaza al documento original. Con tu marca, si eres consultora o asociación.
Para cada expediente, los actores que empujan y los que frenan, situados por poder e interés. Lo que normalmente vive en la cabeza de alguien, escrito y actualizado.
Una consulta que se abre, una enmienda que entra, un plazo que vence. Antes de que te lo cuente un competidor o un titular.
Postura, argumento y ante quién presentarlo, revisado por expertos en asuntos públicos. Para que la próxima vez que te pregunten "qué viene", tengas la respuesta con fuentes.
Una o dos personas llevan regulación además de otras tres cosas. Cicero les da lo que tiene un departamento entero: vigilancia diaria, mapa de actores y una recomendación con la que entrar al comité. Energía, financiero, salud, telecomunicaciones, consumo, transporte, juego.
El monitoreo es el trabajo que más horas consume y peor se factura. Con Cicero sale cada mañana con la marca de la consultora, desde un panel multicliente con cola de revisión. El equipo pasa de recopilar a interpretar y lleva más cuentas sin contratar.
Los asociados esperan una cosa: saber qué viene. Cicero produce el reporte diario del sector con la marca de la asociación y abre la puerta a sesiones para los asociados sobre cómo anticipar la regulación.
No. El despacho te representa y te asesora. Cicero le dice al despacho, y a ti, qué está pasando esta mañana, con fuentes. La mayoría de despachos no hacen monitoreo diario porque no se factura bien. Con Cicero tu despacho trabaja sobre mejor información y tú decides qué le encargas.
Cada frase del reporte enlaza a su fuente. Un segundo modelo puntúa cada documento por fundamento, exactitud, calibración y accionabilidad antes de que salga; lo que no pasa el corte va a revisión humana. En la demo pinchas en cualquier afirmación y ves de dónde sale.
No hay implantación. Se configuran tus sectores y expedientes en la llamada de arranque y al día siguiente tienes el primer reporte en el correo. Si no lo abres, no te ha costado nada. Si lo abres, has ahorrado la primera hora del día.
Cicero es una plataforma de inteligencia y estrategia de asuntos públicos fundada por Javier Hernández, con un producto operativo y un equipo de expertos. En España e Italia la operación y el soporte los lleva Zenia Partners, en horario europeo.
Una demo de veinte minutos con tu sector en pantalla: el reporte de esta mañana, un expediente que te afecte y el mapa de quién está detrás.